Dormir con tu perro es bueno o malo

dormir con tu perro

Ventajas e inconvenientes de dormir con tu perro

Si tienes perro, es probable que duermas con él o lo hayas hecho en alguna ocasión. También es posible que te hayan criticado por ello, que te hayan dicho que es poco higiénico o que te puede contagiar algo. Puede ser incluso que ocultes a ese amigo pesado o a tu madre que tu querido peludo y tú os echáis juntos unas siestas de campeonato.

¿Es malo dormir con mi perro? 🛌

De entrada no, siempre y cuando mantengas una serie de precauciones. Damos por hecho que tu peludo está al día con sus vacunas y que mantenéis unos hábitos mínimos de higiene. Pero el riesgo cero no existe, así que lo mejor es que sopeses los pros y contras de compartir cama con tu mascota.

¿Cuáles son las ventajas de dormir con mi perro?

VENTAJAS:  💤

La primera, y más evidente, es que es un auténtico gustazo. La sensación placentera y de paz que nos proporciona escuchar su respiración tranquila (y hasta sus suspiros) mientras duerme es inigualable.
El vínculo que se crea entre tu perro y tú cuando compartís cama es indescriptible, inigualable, y esos lazos emocionales que os unen se hacen, si cabe, mucho más fuertes.
Sentir el contacto y la presencia de tu perro (sobre todo si no tenemos pareja), te hará sentirte acompañado y te aportará una gran sensación de seguridad.
Dormir con tu mascota disminuye el estrés y la ansiedad. Después de un duro día de trabajo, esta es la mejor manera de relajarnos y olvidarnos de los problemas del día a día.

Pero no todo son ventajas... ¿y los contras?

INCONVENIENTES:  😠
Aunque ya sabemos que mantienes a tu perro limpio y desparasitado, es muy probable que pierda pelo y que lleve en sus patitas suciedad contraída en sus paseos por la calle que acabarán entre tus sábanas.
Y si, a pesar de que intentas tenerlo todo bajo control, también existe el riesgo de que pueda contagiarnos algún parásito o pulga... es un perro.
Hablábamos de lo placentero de sentir su respiración relajada y sus suspiros pero... también puede ser que tu perro ronque... ¡¡el placer puede volverse tortura!!
Si tienes pareja, lo mejor para vuestra intimidad no será precisamente tener un intruso peludo pendiente de todos nuestros movimientos 😉❤

Entonces... ¿cuál es la mejor solución?

 
No te comas el coco, no pasa nada si de vez en cuando tu perro salta a la cama y eres incapaz de decirle que no. A tu perro le encanta dormir contigo, y a ti dormir con él. Eso es así. Pero a veces, por mil motivos (falta de espacio en la cama, falta de intimidad, calor...) prefieres que no esté ahí todo el rato.
En ese caso, debes marcar las reglas y enseñarle a bajarse cuando se lo pidas.
Una buena solución es que tenga su propia camita, si quieres cerca de la tuya, en la que también se sienta cómodo y seguro. Una cama adecuada a su tamaño y características, que le proporcione un buen descanso de calidad.

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